"Sucediendo"

Vamos por el Magdalena

“Vamos por el Magdalena”... es una canción que hace alusión a la vida representada por un río. El río, como la vida, cambia mientras avanza su cauce; tiene “sequías y subiendas”. El río, propicia el viaje e invita a soñar.

Conversaciones

Sobre las canciones

“Que venga la vida” es un disco, reconfortante, real y alegre… sus canciones le apuestan a vivir la vida con todo lo que se presente en ella como lo dice la canción “Tal vez”  con la que abrimos el disco: “Cada día trae algo en que creer y un tal vez, la dulzura y la amargura vienen a la vez, y así, que venga la vida.”.  O como lo dice la canción “Gran intento” que afronta una despedida: “Hoy es mi despedida, voy a un mundo nuevo, no es tiempo para excusas ya no es el momento.”.  O canciones como “Molinos de viento” que habla de la duda, de la incertidumbre, de los retos que queremos vencer, como los molinos de viento del Quijote: “Un rompecabezas que no puedo armar, tres cartas escritas que no llegarán … es tarde a donde irás…”  
 
“Que venga la vida” también tiene canciones que compuse inspirada en grandes músicos como “Así lo canto yo”, la cual compuse para Totó la Momposina. Totó es una mujer que sembró en mi el gusto musical por la voz de las cantadoras y la música tradicional de tambores. Totó ha trazado un camino a su paso y su voz canta todas sus batallas, recorridos, alegrías y realidades.  “Soy del río vengo de sol, borro el olvido traigo el calor, canto porque es lo mío pa’ alegrar tu corazón...”. Otra de las canciones inspirada en otros músicos es “Deja”. Esta canción es compuesta por Iván Benavides y Richard Blair, conocidos como Sidestepper, quienes han sido inspiradores para mi en su composición y renovación de la música tradicional de tambores. “Deja” es una canción que habla sobre permitir que la vida venga, con su alegría y tristeza, lo cual se une mucho al concepto del disco “Que venga la vida”. “Si la vida viene, llega hasta tu puerta, no le pongas llave, déjala entreabierta”. “Dulce Boca” es otra de las colaboraciones del disco, y la compuse con Diego Amorocho, quien tuvo un grupo de rock llamado Vietato. Es una canción sencillamente sensual.  “Dame un poco más de tu dulce boca…” 
 
Regresando a las canciones que compuse con una observación a las relaciones mas personales, aparece “Lejos está el final”. Esta canción habla sobre el sentido de confiar, reafirma el significado de mirarnos a los ojos, tomarnos de la mano y andar. La vida es de retos, y en buena compañía creo que se asumen mejor. “Tus manos y las mías van, tus pasos van con mi andar… en mis ojos sabrás, si va bien si va mal, lejos está el final”. “Para volver a Bailar”, es una canción que le apuesta al reencuentro. En estos momentos donde las relaciones se rompen tan fácilmente, creo que siempre es bueno tener una razón para el reencuentro, para consolidar, para no romper, para volverse a enamorar. “Si nos queda algo por hablar… hay que regresar... para juntos volver a bailar”.
 
En este disco fue inevitable hablar sobre la llegada de los hijos ahora que soy madre de dos. Creo que en la sociedad moderna nos preparamos mucho para la vida profesional y cuando llegan los hijos no hay libro que valga, la reflexión es interna, te da un sentido como mujer en el mundo, te conecta con sensaciones físicas y emocionales que la sociedad moderna algunas veces niega. Tener un hijo es atemporal. Así compuse “Otro Momento”: “Sin pasado entre las manos, sin saber a donde vamos, y aquí empezamos… Duerme niño de piel”. Por último está “Un gusto estar aquí” que es una canción para admitir la realidad de la vida con sus retos.  Cuando la vida se pone difícil no queda mas remedio que saberse reír de ella… “Siga señor por favor, bienvenido...”.
 
 
Sobre el sonido:
El sonido de estas canciones parte de la guitarra y la voz, unido al sonido de los músicos con los que he grabado por años y renovado por la participación nuevos músicos. “cantante compositora con un sonido latino folk” “acústico”
 

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