"Sucediendo"

Vamos por el Magdalena

“Vamos por el Magdalena”... es una canción que hace alusión a la vida representada por un río. El río, como la vida, cambia mientras avanza su cauce; tiene “sequías y subiendas”. El río, propicia el viaje e invita a soñar.

Conversaciones

El proceso de grabación en los estudios Polen

La historia de grabación de este disco duró casi un año en los estudios Polen Records de Bogotá, donde empezamos a experimentar con las guitarras de Mauricio Pantoja, la ingeniería de Diego Amorocho y la producción de Felipe Álvarez, con quienes he trabajado en mis discos anteriores.
 
Una vez definimos las canciones y la estructura musical de las guitarras y las voces, empezamos la grabación con cada uno de los músicos. El trabajo de años con el contrabajista Diego Valdés en los discos pasados hizo que su aporte fuera muy natural y claro, Diego le dio profundidad, cuerpo, calidez a las canciones, con un sonido de contrabajo sincopado y melódico en algunos casos. Con esta estructura de voz, guitarras y contrabajo invitamos a Juan Sebastián Caicedo a grabar baterías. Juan Sebastián le dio movimiento, fuerza y alegría a las canciones y su sonido fue renovador para mi música. Es así como, después de la preproducción, la grabación de guitarras, bajos y baterías, sentí que habíamos llegado al corazón del disco, y estábamos listos para continuar con una emocionante etapa de colaboraciones.
 
Cuatro de las canciones de este disco las grabé pensando en momentos y músicos significativos en mi vida. “Así lo canto yo” es una canción que compuse para Totó la Momposina, quien inspiró mi gusto musical por la voz de las cantadoras y la música tradicional de tambores. Totó ha trazado un camino a su paso y su voz canta todas sus batallas, recorridos, alegrías y realidades. Yo quise hablar de eso en mi composición. La canción la grabamos con Totó y Marco Vinicio, su hijo, en una sesión que recordaré toda la vida.
 
Igualmente grabé “Deja” una canción de Iván Benavides y Richard Blair, conocidos como Sidestepper, quienes han sido inspiradores para mi en su composición y renovación de la música tradicional de tambores. A Iván lo he seguido desde sus años con el dúo Iván y Lucia, y siempre me impactó su sensibilidad como compositor.
 
“Dulce Boca” es una canción que compuse con Diego Amorocho, quien tuvo un grupo de rock llamado Vietato. Siempre me gustó su sonido, contundente y a la vez musicalmente sutil, y las imágenes de sus letras que al oírlas casi se pueden tocar.
 
Por último, compuse una canción que se llama “Un gusto estar aquí” que habla de no tener salida, de tener que estar en un lugar cuando lo que realmente queremos es salir corriendo…es una letra irónica, que nos invita a reírnos un poco de esos momentos de la vida. Musicalmente pensamos que era muy apropiado buscar el sonido irreverente de las guitarras francesas gitanas de Django Reinhardt  y los sonidos de1940 entonces invitamos a Santiago Prieto de Monsieur Periné y fue un gran momento musical del disco.  Una vez finalizada esta etapa de colaboraciones, trabajamos en la grabación de diferentes texturas musicales, como las guitarras de Alejandro Gomezcáseres y los teclados de Juan José Peña, grabamos las percusiones de Urián Sarmiento que siempre le han dado alegría y profundidad a mis canciones y nos concentramos en la trompeta de Batanga y los coros con Andrea de Francisco. Así quedó este disco… Que venga la vida!

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